La causa de dicha petición se encuentra en el descontento que existía con la forma de gestionar la institución, ya que se le atribuía “haber realizado gastos injustificados en viajes y dietas”. Como Menárguez se negó a aceptar la moción, el 19 de mayo, durante la Asamblea Ordinaria del Colegio, se votó para saber si los colegiados querían que ambos continuasen o no ocupando sus cargos. La votación concluyó con la destitución  de Menárguez y  Gómez, con 43 votos a favor del cese frente a 11 en contra y uno en blanco.

Los impulsores de la moción sostienen que desde que Menázguez asumió la Presidencia no se había convocado ninguna Asamblea Anual, como establecen los Estatutos, para, entre otros asuntos, aprobar los presupuestos. También mantienen que desde que asumió la Presidencia, en 2013, se han producido gastos que no estaban ni presupuestados ni aprobados

Según se puede leer en el diario digital, Menázguez denuncia que este grupo de oponentes  presentaron la solicitud  de votación de su continuidad en la Asamblea, “sin cumplir con el Reglamento ni con los Estatutos, que establecen que la documentación hay que registrarla previamente. Pero, pese a ello, se votó”. Afirma también que ha puesto “en manos del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros la decisión de aceptar o no la validez de la votación”.

Ahora, tras su destitución, y hasta que en diciembre se celebren elecciones, el vicepresidente, Javier de Haro Campillo, ejercerá como presidente en funciones.

Querellas

El expresidente del Colegio, recoge el diario, “defiende la gestión que ha realizado en los últimos cuatro años”; en este sentido indica que “cuando tomamos posesión, heredamos una institución con pérdidas, obsoleta y cerrada. En este tiempo hemos reformado la sede del Colegio y hemos recuperado el contacto con el sector, las Administraciones y las organizaciones más representativas". Menárguez niega las acusaciones de gastos irregulares, sin entrar en más explicaciones, y anuncia una querella por difamación contra los críticos.

A los juzgados han acudido también sus oponentes. En concreto, el secretario del Colegio, Juan Jesús Bañón, ha interpuesto una denuncia por los gastos realizados tanto por Menárguez como por el tesorero, Luis Gómez, en dietas y viajes. En el escrito con el que forzaron la moción de censura, Bañón y los colegiados críticos acusaron a Menárguez de haber gastado unos 25.000 euros desde 2014 en "desplazamientos, restaurantes, hoteles, copas" y viajes. Menárguez aseguró que “los desembolsos obedecieron a dietas y viajes justificados a Madrid, donde está el Consejo General”.