Hasta el momento se ha detectado una treintena de víctimas de la actividad delictiva esclarecida, según publica la edición online de La Opinión.

La operación se inició a finales del pasado año, cuando una de las víctimas denunció que hacía aproximadamente un año había contratado un seguro para un vehículo de su propiedad y que, tras formalizar la póliza y demás documentos, realizó el pago en efectivo al mediador. Cuando faltaba poco para que expirara la vigencia del seguro, la víctima fue a comprobar la póliza con la finalidad de renovarla y descubrió que la misma había sido anulada unos días después de iniciar el trámite, lo que significaba que había estado circulando sin seguro en su vehículo durante casi un año.

La Benemérita ha comprobado que todos los supuestamente asegurados y a la vez víctimas de esta estafa pagaban al mediador el importe de la prima en metálico, bajo la promesa de que les iba a salir más barato.