La fiscal general de Miami-Dade, Katherine Fernández, ha manifestado durante una conferencia de prensa que “para mucha gente este es un delito invisible porque no hay cadáveres, armas de fuego, cuchillos y a veces tampoco hay testigos”, aun así ponderó estas acciones porque “este fraude afecta a todos, sales de nuestros bolsillos a la hora de pagar por el seguro vehicular. Lo pagamos como consumidores”, apuntó. La fiscal señaló que el caso es especialmente grave porque hay un médico entre los acusados.

El delito, como recoge El Nuevo Herald, se descubrió cuando en uno de los accidentes programados, los afectados quisieron repetir el choque para aumentar los daños. Al llegar la policía, algunos testigos señalaron que el golpe entre los vehículos se había llevado a cabo en dos ocasiones. La investigación de los agentes acabó en la Clínica Clark, donde aparecieron los formularios de tratamientos en blanco, firmados ya con los accidentados y dispuestos para gestionar el sinistro con las compañías aseguradoras. Asimismo, se encontraron recetas de medicamentos de mucho valor a nombre de los afectados para el tratamiento postraumático.