Según recoge la agencia Efe, la investigación de mossos y policía nacional se inició en agosto del pasado año, cuando detectaron las actividades de una organización que se dedicaba a realizar seguros fraudulentos por Internet. Después de captar a sus víctimas a través de anuncios en la red, les ofrecían seguros que oscilaban entre los 50 y los 70 euros.

La red disponía de 18 cuentas corrientes y diariamente dos de sus miembros retiraban a través de cajeros automáticos todo el dinero que les ingresaban sus víctimas. El dinero conseguido lo invertían en la compra de vehículos de lujo que “vendían” a un concesionario de su propiedad que habían abierto en Tortosa y una parte lo enviaban a Rumanía, donde adquirían oro y propiedades.