“Si la tasa de sustitución de las pensiones públicas va a disminuir del 80 a niveles del 40 progresivamente tenemos que intentar cubrir parte de esa renta”, y por lo tanto, argumenta en declaraciones a El Economista, “debería de haber algún tipo de acomodo del sistema de capitalización porque el reto demográfico que tenemos por delante es colosal”.

Cuestionado sobre el hecho de que el 65% de los partícipes no aportó ni un euro a su plan de pensiones en 2016, según un informe de la propia asociación, reconoce que “un entorno de precaución y falta de confianza te inclina más hacia productos con liquidez que hacia productos sin liquidez”. Sin embargo, matiza, “también es una combinación de muchos factores derivados de la crisis y, sobre todo, que no hemos interiorizado que nuestra pensión no va a ser igual que la de ahora”.

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