P.- ¿Qué es un riesgo cibernético?

Andrés Martínez.- Es una denominación utilizada para enmarcar cualquier riesgo derivado del desarrollo de una actividad que utilice recursos o medios tecnológicos, Internet, multimedia, correos electrónicos y datos e información propia o de terceros.

P.- ¿Qué amenazas puede tener que enfrentar una empresa expuesta a este tipo de riesgos?

Andrés Martínez.- Son muchos los riesgos que pueden estar asumiendo este tipo de mercantiles, tales como aquellos derivados de divulgación de información a través de la web o correo electrónico, propagación de virus informáticos, difamación, daños reputacionales, alteración, destrucción o pérdida de datos personales, hackers, y todos aquellos que puedan vulnerar derechos de propiedad industrial e intelectuales.

P.-¿Qué consecuencias pueden tener la ocurrencia de alguna de estas amenazas?

Andrés Martínez.- Las más importantes son las que puedan afectar al patrimonio tanto del tomador del seguro y/o asegurado y de sus clientes. Pensamos en indemnizaciones y compensaciones a terceros, recursos económicos para llevar a cabo gestiones de crisis, notificación a clientes, sanciones y, desde luego, los gastos de defensa jurídica y asesoramiento técnico.

P.- ¿Qué les ha llevado al lanzamiento de este nuevo producto?

Andrés Martínez.- La importancia que internet ha alcanzado en todas las actividades nos ha presentado un escenario protagonizado por los riesgos cibernéticos que nos ha llevado a lanzar este producto. En la actualidad, hay millones de usuarios haciendo transacciones por internet y la seguridad absoluta para las empresas, aun habiendo llevado a cabo una completa gerencia de riesgos, no existe, estando expuesta a gran número de riesgos que deben ser transferidos. De ahí que la contratación de un seguro como el que hemos presentado sea absolutamente necesaria. Nuestro objetivo es mantener nuestra vocación de servicio y especialización con nuestros clientes buscando responder a las nuevas necesidades que el progreso tecnológico puedan suponer a empresas expuestas a los riesgos cibernéticos.

PRODUCTO MIXTO

P.- ‘DUAL Cyber Liability’ ¿es un seguro de Daños o de Responsabilidad Civil?

Andrés Martínez.- Nuestra póliza es un producto mixto que recoge por un lado coberturas de Responsabilidad Civil propiamente dichas, así como Daños al propio asegurado derivados de la interrupción del negocio que se desarrolla a través de internet.  Incluye también cobertura para gastos de gestión de crisis y otros  gastos por notificación a cliente, sin olvidar la cobertura de sanciones y extorsión.

P.- ¿En qué consiste la garantía de extorsión?

Andrés Martínez.- Es una cobertura que cubre las cantidades y gastos (en la medida en que sean legalmente asegurables), en los que haya incurrido el asegurado para poner fin a una amenaza dirigida contra él para causarle un daño, destrucción, corrupción o introducción de virus informáticos o denegaciones de servicio en su red informática.

SERVICIO POST-VENTA

P.- ¿Qué sanciones son objeto de cobertura en esta póliza?

Andrés Martínez.- Las sanciones civiles y administrativas asegurables por ley impuestas por un organismo regulatorio de carácter oficial u órgano de la Administración contra el asegurado derivadas de una violación de seguridad o privacidad o incumplimiento de la normativa de privacidad vigente.

P.- Para la gerencia de riesgos de los asegurados y su asesoramiento en caso de siniestro, ¿qué estrategia tiene preparada DUAL?  

Andrés Martínez.- La especialización y marca DUAL no solo se limita a la suscripción, sino al llamado servicio post-venta, es decir, la gestión del siniestro. Para ello, y como viene haciendo en todos sus años de actividad profesional, contamos con un grupo de colaboradores técnicos y jurídicos especializados en este tipo de riesgos. De esta forma, y dependiendo del tipo de reclamación, podremos poner a disposición de los asegurados los servicios de abogados especialistas, para su asesoramiento jurídico y para el asesoramiento pericial, diferentes gabinetes según estemos afrontando daños informáticos, tecnológicos o donde se precise la prueba electrónica en entornos digitales o, incluso, agencias de comunicación para el caso de los daños reputacionales.