Crédito y CauciónEn concreto, esta norma, que será de cumplimiento obligatorio a partir de 2018 para las compañías que quieran certificar su calidad, supone un "salto cualitativo en la madurez de los Sistemas de Gestión de Calidad para asegurar que las organizaciones pueden suministrar sus productos o prestar sus servicios a largo plazo", se destaca. Una de sus principales novedades es que exige a las empresas certificadas identificar todos los riesgos potenciales a los que se enfrentan, evaluar su impacto y planificar su gestión.