La distribución del negocio entre Vida y No Vida se mantuvo prácticamente estable. En 2003, las primas de vida representaron algo más del 60% (531.000 millones) y No Vida, algo menos del 40% (346.00 millones), y en 2012 estos porcentajes fueron relativamente similares en el 59,1% (651.000 millones) para Vida y el 40,9% (451.000 millones) para No Vida.

El total de beneficios pagados en Vida e indemnizaciones cubiertas en No Vida se incrementaron en un 64% y un 41%, respectivamente. Además, las estadísticas muestran que, entre 2003 y 2012, el nivel de penetración de los seguros en Europa osciló entre el 7,4% y el 8,7%, y que la cartera de inversiones de las aseguradoras europeas ha crecido un 57% durante la década, llegando a 8.349 billones en 2012.

La prima media por persona muestra una tendencia constante al alza a lo largo de la década, a partir de los 1.541 euros en 2003 hasta 1.867 euros en 2012, lo que implica un incremento acumulado del 21%. Michaela Koller, directora general de Insurance Europe, remarca que todas estas cifras “demuestran cómo la industria aseguradora europea sigue siendo un bastión del crecimiento y la estabilidad económica de la UE, incluso en períodos de volatilidad y crisis financiera”.