El informe, que analiza 1.200 fondos de pensiones europeos con inversiones por valor de 650.000 millones de euros, concluye que, en particular en Reino Unido, la media de inversiones en renta variable ha caído desde el 43% al 39% (en 2003 la media estaba en 68%). Los planes de Reino Unido tradicionalmente han sido los que más han invertido en renta variable de Europa, pero ahora, se sitúa por detrás de Irlanda, Bélgica y Suecia en términos de exposición a este tipo de activo.

Por otro lado, se observa que el porcentaje de fondos de pensiones en Europa que han invertido parte de sus activos en estrategias basadas en sus pasivos ha aumentado del 15% al 26% el último año, siendo estas estrategias cada vez más comunes en Reino Unido y Holanda.

“En un contexto de política monetaria ultra flexible, los tipos de interés reales negativos y una serie de problemas económicos no resueltos, los fondos de pensiones se enfrentan al desafío de generar retornos reales positivos, al tiempo de reducir la volatilidad de su valor de la participación. Como respuesta, los inversores están ampliando sus herramientas de inversión, diseñando estrategias más dinámicas e introduciendo análisis de diferentes escenarios y ejercicios de estrés en el proceso de gestión de riesgos”, comenta Ignasi Puigdollers, socio del Área de Inversiones de la firma.

APROVECHAR EL DESAPALANCAMIENTO BANCARIO

Con más detalle, Mercer explica que casi un 20% de los fondos en toda Europa tienen actualmente inversiones de renta fija orientados al crecimiento de los ingresos fijos, como deuda de mercados emergentes y deuda de gran rentabilidad como los productos más populares en esta categoría. No obstante, debido a que la rentabilidad disponible a lo largo del sector crediticio ha descendido, los fondos de pensiones se están centrando en deuda vinculada al sector financiero y deuda privada, ya que la oferta de retorno sigue siendo atractiva. Esto se debe principalmente al proceso de desapalancamiento bancario que vivimos en Europa.

“Se observan dos tendencias emergentes en cuanto a la forma en que los fondos de pensiones abordan las inversiones en activos alternativos. En primer lugar, los inversores más pequeños se sienten más atraídos por enfoques ampliamente diversificados y relativamente líquidos que les permitan delegar las decisiones de inversiones en los gestores del fondo de inversión (siempre que cuenten con las capacidades necesarias). Esto se refleja en la tendencia de invertir en estrategias de crecimiento diversificado de los fondos de pensiones pequeños y medianos. En segundo lugar, los fondos más grandes, con más recursos y posibilidades, cada vez están más dispuestos a invertir directamente en fuentes de retorno diversificadas, como agricultura, recursos naturales, inversiones vinculadas a seguros e instrumentos derivados”, concluye Puigdollers.