La citada cifra corresponde a los datos facilitados por las 41 entidades -cinco más que el año anterior- que han participado este año en el concurso y que han aportado datos para la elaboración del estudio, que representan el 53,1% de cuota de mercado.

José Antonio Sánchez, director general de ICEA, hizo hincapié en la labor de todos los actores implicados en la detección del fraude, desde los tramitadores y peritos hasta los médicos, abogados, detectives y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. “El fraude beneficia a unos pocos pero lo soportamos todos”, concluyó.

Más fraude detectado

Marta Rodríguez, directora del área de Formación de ICEA, especificó que este año se han presentado 180.754 casos, un 7% más que el año anterior. Gracias a la detección del fraude, las aseguradoras que han participado en el informe ahorraron 429 millones de euros en indemnizaciones fraudulentas en 2016, lo que representa un 73,3% de las cantidades reclamadas en estos casos. Además, las compañías obtuvieron un retorno de 34,7 euros por cada euro que invirtieron en la detección (32,9 euros en 2015), debido a un ligero descenso del gasto medio de la investigación, que se situó en 64,4 euros.

La mayor parte de los casos de fraude detectados correspondió a Autos, seguido por Diversos y Personales. Sin embargo, el porcentaje de fraudes evitados fue superior en Diversos y Personales que en Autos. El mayor importe medio del fraude corresponde a los seguros Personales (5.595 euros), por delante de Diversos (2.632 euros) y Autos (2.029 euros). Por este motivo, Personales presenta el ratio del rendimiento de la inversión en detección del fraude más elevado: 80,9 euros por cada euro invertido. Muy lejos se sitúa el rendimiento en Autos (32,8 euros) y Diversos (31,1 euros). En cuanto al gasto de la investigación, destaca el coste medio en Diversos (84,7 euros), por encima de Personales (69,1 euros) y Autos (61,8 euros).

Rodríguez explicó que la asignatura pendiente es el reconocimiento del fraude, ya que los casos se resuelven en la mayor parte sin confesión del defraudador. No obstante, destacó que en Personales se producen más renuncias por escrito que en el resto de ramos, debido a la superior cuantía de las indemnizaciones reclamadas.

Tipología del fraude

La mayor parte de los intentos de fraude en Autos son reclamaciones desproporcionadas y ocultación de daños o lesiones preexistentes, en este orden; en Diversos, se trata mayoritariamente de siniestros simulados y exclusiones de cobertura; y en Personales, falsedad documental y ocultación de daños o lesiones preexistentes.

El intento de fraude suele destaparse al peritar o tramitar el siniestro, pero también son indicios claros la desproporción de daños y lesiones o las incongruencias en el relato del siniestro. En Personales también despierta sospechas cuando el asegurado presenta antecedentes de fraude o si se observa una contratación próxima en el tiempo a la fecha del siniestro.

En cuanto al reparto por regiones, Andalucía y Murcia son las comunidades autónomas donde se detectó una mayor incidencia del fraude. En el lado opuesto están País Vasco, Navarra, La Rioja y Aragón.