Estos riesgos emergentes pueden ser nuevos eventos e imprevistos que se suman a una evolución de los riesgos conocidos que cada vez son más difíciles de cuantificar, pero pueden tener un impacto significativo en el sector de los (re)seguros. Estos riesgos que surgen, como son los tecnológicos o los avances económicos y científicos, tiene el principal problema de que hay pocos datos históricos sobre ellos por lo que los modeladores y los suscriptores no pueden trabajar con estadísticas. Por el contrario, los riesgos emergentes sí pueden incluirse ya en los libros de negocios de las compañías de seguros pero los costes potenciales no pueden ser conocidos aún. De todas formas, con asiduidad se genera incertidumbre en el significado y sus consecuencias pueden ser ambiguas.

Por otro lado, la economía mundial está cada vez más interconectada y esto también añade complejidad a los riesgos emergentes, es decir, la significativa suscripción existente y mejorar las prácticas en la gestión del riesgo puede no ser suficiente en el futuro.

Mediante el análisis de los riesgos emergentes las compañías pueden intentar mitigar el elemento sorpresa y comenzar a entender las posibles oportunidades de crecimiento que surjan. Si bien este proceso no siempre dará lugar a predicciones exactas, intentar identificar los riesgos potenciales que tienen de causar pérdidas significativas es fundamental para la función del (re)aseguro, explica GUY CARPENTER en el informe. También incide en que a través de la búsqueda para comprender mejor los retos del futuro, las compañías estarán preparadas para reaccionar ante un panorama de riesgos en evolución y apoyar el crecimiento económico futuro al ser capaces de ofrecer una cobertura adecuada.

TRES RIESGOS EMERGENTES: CIBERSEGURIDAD, CAMBIO CLIMÁTICO Y EXPLORACIÓN DEL ESPACIO

“Este informe tiene por objeto elevar el nivel de conciencia de algunos riesgos emergentes que ya están presentes, así como aquellos que se convertirán en potencial en un futuro próximo”, apunta el estudio. Los tres nuevos riesgos son ciberseguridad, el cambio climático y las exploraciones espaciales, que actualmente se estudian y se discute sus implicaciones para las empresas y (re)aseguradoras. Estos riesgos no sólo amenazan a las empresas de manera predecible con un mayor daño a la propiedad y a la vulnerabilidad de responsabilidad, sino también tienen el potencial de desencadenar efectos secundarios costosos, como la grave alteración de las cadenas de suministro y redes de energía.

“Al analizar las potenciales consecuencias de estos riesgos, es evidente que la economía global de hoy ha creado riesgos muy complejos y sistemas interconectados que son difíciles de controlar y predecir”, explica el estudio. Por supuesto, los riesgos emergentes no sólo se limitan a las amenazas que emanan de estos tres principales riesgos, señalan. “El panorama de riesgos emergentes es enorme, con amenazas que van desde las pandemias a la nanotecnología. Otros están todavía a la superficie. Las empresas en consecuencia están buscando asesoramiento y orientación para tratar de identificar y medir los riesgos futuros. Desde GUY CARPENTER y MARSH estamos ayudando a las compañías de riesgo a hacer frente a estos desafíos, concluye el bróker.