Entre otras medidas, esta ley cuenta con mecanismos de control más fuertes a la elaboración y revisión de diseños, a la expedición de licencias y a la supervisión de obras. Además, se mejoran los procesos de certificación y garantías patrimoniales, informa la web de la Federación de Aseguradores, Fasecolda. Entre las medidas que contempla la Ley 1796 del 13 de julio de 2016, está la independencia de revisores y supervisores de los constructores en edificaciones de más de 2.000 metros de altura y “se acaba el ‘yo con yo’ en la vigilancia de las construcciones en el país”, según explicó la jefe de la cartera de Vivienda.

También se obligará a que los curadores urbanos hagan parte de una lista de elegibles que será resultado de un concurso de méritos y se creará la Superintendencia Delegada para el control de curadores urbanos. “Lo que buscamos como Gobierno es seguir fortaleciendo todos los mecanismos de control a la elaboración y revisión de diseños, a la expedición de licencias y a la supervisión de cada una de las obras habitacionales que permitan garantizarles a los compradores de vivienda que su nuevo patrimonio en realidad es la mejor inversión que pueden hacer en sus vidas”, expresó Noguera.

Esta Ley que entra en vigencia desde hoy también la aprobación de las licencias de construcción a la certificación del cumplimiento de las normas urbanísticas de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) y las de sismo resistencia. “Como sector constructor debemos estar preparados y seguir construyendo viviendas seguras, pues los colombianos no estamos exentos de que suceda algo como el terremoto de Ecuador de hace algunos meses”, concluyó la Ministra.

Cabe recordar que con la entrada en vigencia de la Ley de Vivienda Segura el constructor o el enajenador de vivienda nueva, estará obligado a cubrir los perjuicios patrimoniales causados a los propietarios cuando dentro de los 10 años siguientes a la expedición de la Certificación Técnica de Ocupación de una vivienda nueva.