COFACE organizó en Madrid el pasado jueves la undécima ‘Conferencia Anual sobre Riesgo País’ que, organizada junto con IE Business School, congregó a más de 170 personas para conocer el panorama de riesgos internacionales.

Marcelino Moneo, director general adjunto de COFACE en España, advirtió que “nos encontramos inmersos en la quinta crisis de crédito desde 1970. Podemos decir ya, sin lugar a dudas, que es la más severa de todas, y sus efectos aún no han terminado. Esta fuerte recesión económica ha provocado fuertes aumentos en los impagos entre empresas; concretamente en los países industrializados se han triplicado, y en España han llegado a quintuplicarse”. Considera que “se ven algunos indicios de que el ritmo de decrecimiento económico podría tocar fondo próximamente; y este cambio de ritmo podría favorecer un inicio de cambio de tendencia del nivel de impagados en España a partir del cuarto trimestre del año”.

Para el economista jefe de COFACE, Yves Zlotowski, la rebaja de la calificación de riesgo-país de España a ‘A3’, con vigilancia negativa, es una situación coyuntural que se aplica a la mayor parte de países industrializados, pero “España evolucionará hacia su calificación natural de ‘A1’ conforme vaya remontando la severa crisis que sufre”. También señaló que se prevé una caída económica global del 1,6% y que el próximo año serán las economías emergentes las que se recuperen, especialmente en países como China.

Situación en España

Marcelino Moneo, afirmó sobre la actual situación en España, que “la crisis empezó a notarse antes y acabará probablemente más tarde que en otros países industrializados de nuestro entorno. La causa es que el fuerte ajuste inmobiliario que está sufriendo, y los problemas del sector bancario, se suman en España a la crisis de liquidez internacional y a la debilidad de la economía mundial”.

Pese a que en el primer trimestre del año los impagos empresariales se multiplicaron por cinco en España, COFACE apunta que en los meses de abril y mayo se registra “cierto alivio”, al reducirse en cerca de un 20% los impagados. Sin embargo, la entidad aclara que “estos datos no pueden tomarse como un cambio de tendencia aún, dado que el momento decisivo para conocer si la recesión ha tocado fondo en la economía española será el próximo septiembre. En el tercer trimestre podría arrancar una tímida fase de recuperación, lenta y suave, pero manteniendo crecimientos interanuales negativos hasta finales de 2010”. Las previsiones de COFACE para 2010 son, para España, de una caída de la economía del 1%, menor al descenso del 4% que se espera para 2009.

Por último, COFACE afirma que “la inversión pública en infraestructuras tendrá una contribución  temporal con la variación de la demanda agregada durante la primavera y el verano, mientras que el consumo de las familias podría tomar el relevo a partir del otoño, pero sin tasas de crecimiento positivas hasta 2010”. “Esta proyección –concluye- está basada en la consolidación de la confianza de los hogares y en su decisión de incrementar la propensión al consumo, apoyada en la contribución positiva a la renta disponible de la rebaja del precio del dinero y de la reducción de la inflación”.