La actual regulación del seguro y la baja penetración de este en la sociedad está dando que hablar entre el sector y el Gobierno. Tal y como nos hemos hecho eco estos días, hoy con una entrevista al presidente de MAPFRE, José Ramón Tomás, y ayer, al director general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Recaredo Arias, que explicó que hay en marcha un plan, que ha sido aprobado por el Consejo Consultivo y Directivo de la AMIS, que “identifica las acciones que tenemos que ver adelante como sector y las divide en tres elementos. El primero, elementos estructurales; el segundo, tiene que ver con las políticas públicas, y el tercer punto, la regulación”.

Por su parte, el presidente de la CNSF ha explicado, también a el diario mexicano ‘El Economista’ que tiene claro que un marco regulatorio inadecuado provoca que un mercado tenga problemas para que se desarrolle a medio y largo plazo, y en México, según el directivo no es así. “Es muy fácil decir: si la regulación es muy rigurosa, el sector no crece”, menciona. Aguilera Verduzco afirma que el desempeño de las aseguradoras que operan en el país bajo una misma normativa en más de 20 años ha provocado que la emisión de pólizas haya incrementado 17 veces, al pasar de 7 millones de seguros en 1990 a 116 millones en el 2010.

En cuanto al tema de los seguros básicos estandarizados, subrayó que “se ve por parte de la industria desde una perspectiva equivocada, efectivamente los productos no han tenido mucho éxito en el mercado y la razón fundamental, en mi opinión, es que las empresas no los han promovido, porque los ven de alguna manera como competencia a sus productos tradicionales”. “La razón de ser de los productos estandarizados entra en una lógica de un proyecto de mediano plazo de inclusión financiera”, agrega.

En cuanto al impuso que deberían dar las aseguradoras para aumentar estos seguros, explicó que “lo que falta es una campaña más amplia hacia la población, no es que las compañías estén faltan a su obligación de ofrecerlo, sí lo hacen. Existen los microseguros, seguros básicos estandarizados y los seguros tradicionales. Por ello, puntualizó que “es un error tener una percepción de que el sector no crece. El mercado de seguros del 2011 es cuatro veces más grande en términos reales que el de 1990. Muy pocas actividades económicas en el país pueden registrar estos crecimientos”.

MÉXICO, EL MÁS REGULADO

“Los mayores índices de penetración que tienen países como Chile y Brasil suceden en circunstancias muy particulares, básicamente tres: elementos estructurales, políticas públicas y regulación, que en México se ven como retos a enfrentar”, explica Manuel Aguilera Verduzco.

Por ello, hace hincapié en que “en la regulación, no estoy absolutamente de acuerdo, ningún otro regulador en la economía mexicana tiene la obligación de ser revisado por otros y nosotros no sólo somos supervisados por la Secretaría de Hacienda, sino por el Fondo Monetario Internacional y por el Banco Mundial. Cuando las personas argumentan que la regulación es un factor que impide que se eleve la penetración, es un elemento peligrosamente atractivo, porque es muy fácil decir: si la regulación es muy rigurosa, el sector no crece”.

Así, en el caso del seguro catastrófico y la limitación de la póliza, explicó que “se trata de un riesgo sumamente importante para la estabilidad de solvencia de las aseguradoras, sobre todo en México, donde todavía existen muchas empresas mixtas, es decir, la ley a partir del 2002 ya no permite la autorización de compañías que tengan seguros de vida y de daños, pero existen empresas que desde hace muchos años combinan este tipo de riesgos”. “Una mala medición o un cálculo inadecuado de los riesgos catastróficos ponen en riesgo la solvencia de las empresas”, concluye el presidente de CNSF.

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