Según el ejecutivo, la resolución en cuestión ha modificado la lista de adiciones y exclusiones, modificaciones necesarias para hacer el PLA más sensible a los cambios en el valor de mercado de los activos y pasivos de las supervisadas. "Con la introducción de la cuota de capital de riesgo basado en el riesgo de mercado, a través de la Resolución Nº 317 de la CNSP de 12 de diciembre de 2014, la formulación actual del PLA no estaría más adecuada a la situación de solvencia de las empresas", señaló Coriolano, señalando que la CNseg y tres de sus cuatro asociaciones miembros (FenaPrevi, FenSeg y FenaCap) participaron, entre 2014 y 2016, del grupo de trabajo creado con el fin de discutir tales propuestas.

Plazo de adaptación

En la evaluación del superintendente ejecutivo técnico de la CNseg, Alexandre Leal, hubo una amplia convergencia entre el posicionamiento de los técnicos del mercado supervisado y los de la Susep.

"En general, la norma es muy positiva. Hay puntos que fueron ampliamente con el mercado y otros que sorprendieron, porque no estaban previstos en la agenda de discusión del sector", dijo Leal, ilustrando su afirmación con la decisión sobre la limitación del crecimiento del superávit concurrente de flujo de primas y contribuciones no registradas, apurados en el Test de Adecuación de Pasivo (TAP) al efecto en el capital mínimo requerido de la parte de riesgo de mercado de esos flujos.

Por otra parte, de acuerdo con Leal, en relación con las deducciones introducidas por la Susep relacionadas con la adecuación del PLA al valor de mercado de activos y pasivos –los costes de adquisición diferidos no directamente relacionados con la provisión de primas no ganadas y créditos fiscales de las diferencias temporales- la autarquía, sensible a la situación económica actual del país, determinó que los efectos prácticos de las medidas sólo ocurrirán en 2019. Por lo tanto, las empresas tendrán tiempo suficiente para adaptar sus procesos a los parámetros establecidos por la nueva normativa.