De acuerdo con los datos obtenidos, las personas que trabajan en el extranjero generalmente se perciben como empleados en peores condiciones que los nacionales, cuando se trata de su bienestar físico, social, familiar e incluso financiero. El índice de bienestar de los expatriados, en términos generales, es del 61,5%, situándose a 1,8 puntos menos que los empleados nacionales.

Según Jason Sadler, CEO de la división Mercados Internacionales de la compañía,  “este informe revela que los expatriados se preocupan especialmente por su salud y bienestar, así como por el de sus familias”. "Sin excepción, este colectivo pone especial interés en las consecuencias derivadas de enfermedades personales o familiares, una intranquilidad que se está agravando por la falta de cobertura médica de las empresas".

Cara y cruz

La exposición internacional es un importante atractivo para estos profesionales. Entre los aspectos positivos de la expatriación, destaca la oportunidad de ganar dinero, mejorar las perspectivas profesionales, conseguir un buen horario laboral y la creación de unas buenas relaciones con los compañeros de trabajo.

A pesar de que uno de los puntos más valorados de la expatriación es la posibilidad de enriquecerse, solo un tercio de los encuestados considera su situación financiera como satisfactoria. La falta de tiempo para estar con la familia y la educación de los hijos son las preocupaciones que más se reflejan en este estudio, al mismo tiempo que demandan una red de apoyo familiar.

En el ámbito de la salud, su principal inquietud es la atención médica disponible frente a enfermedades como el cáncer, posibles accidentes y dolencias mentales como la depresión. Asimismo, destaca que el 25% de los encuestados también planteó su intranquilidad por las enfermedades asociadas con el alcohol.

Preocupados por la seguridad y la soledad de la larga distancia

Los expatriados sienten que el mundo es menos seguro debido a la agitación política y otros factores macroeconómicos. Un tercio de los encuestados se siente menos seguro que hace 24 meses. Esta sensación de inseguridad fue mayor en Estados Unidos, según un 42% de los encuestados, y en África (31%).

Gran parte de los encuestados también confiesan tener problemas para socializar fuera del trabajo: Una quinta parte se siente solo y aumenta hasta el 25% en los casos en que están solteros o viven solos.