En el conjunto del año, el beneficio neto del grupo estadounidense queda en 1.500 millones, un 8% menos que en 2011. El ratio combinado fue del 95,3%, en el mismo nivel que el ejercicio precedente.

Las primas emitidas netas para el cuarto trimestre se redujeron un 2%, hasta 2.900 millones; las primas cayeron un 2% en Estados Unidos, y un 1% fuera de su mercado local. Excluyendo los efectos de conversión de moneda extranjera y las primas de reaseguro relacionadas con Sandy, las primas en todo el mundo aumentaron un 1%. En el global de 2012, el volumen de primas subió un 1%, hasta 11.900 millones.

"Sandy ha tenido un coste enorme para millones de personas en la región noreste de Estados Unidos, incluyendo a muchos de nuestros clientes", dijo John D. Finnegan, presidente y consejero delegado del grupo. "El equipo para la gestión de las indemnizaciones y todos nuestros empleados respondieron con rapidez. Ayudar a las personas a recuperarse de las catástrofes es una parte clave de nuestro negocio, y estoy muy orgulloso de nuestros empleados por su papel en ayudar a nuestros clientes a reconstruir sus vidas y restaurar sus hogares y negocios ", apuntó.

"A pesar de que Sandy ha tenido un severo impacto en los resultados del cuarto trimestre de CHUBB -explicó Finnegan- "el rendimiento subyacente de nuestras unidades de negocio, que se refleja en nuestra excelente ratio combinado del 81,5% excluyendo catástrofes, nos ha permitido generar un beneficio de explotación en el trimestre. Para todo el año 2012, estamos muy satisfechos de haber alcanzado los 1.400 millones en resultado de explotación después de impuestos a pesar de que el impacto de las catástrofe en el año ha sido de más de 1.100 millones de dólares antes de impuestos”, concluyó el directivo.