Al año, son unas 10.495, cerca de 30 al día. La principal causa de muerte accidental conocida son las caídas, con 12.723 fallecidos (24,3 por ciento del total), que sufren principalmente mayores de 65 años y que entre 2011 y 2015 se han incrementado del 20 al 25%. Le siguen los ahogamientos y obstrucciones de las vías respiratorias (atragantamientos), con 11.707 fallecidos (22,3%), cifra que ha ido incrementándose de forma continuada en estos cinco años.

Son algunas de las conclusiones del informe ‘Atlas de la accidentalidad en España. Accidentes, mortalidad y lesiones’, elaborado por Fundación MAPFRE tras el análisis de la base de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en el citado periodo.

También destacan los accidentes de tráfico y transporte, con 10.806 fallecidos (20,6%), siniestros que se producen en todas las edades hasta los 65 años; los envenenamientos, con 4.221 fallecidos (8%), que ocurren esencialmente por sobredosis de productos estimulantes, drogas o medicamentos entre los 25 y 50 años; y los incendios, que en estos cinco años acumulan un total de 826 fallecidos (1,6%). Aunque no es el objetivo directo del estudio, también se incluyen a modo comparativo las agresiones, que en dicho periodo se han cobrado la vida de 1.554 personas (3%).

El informe destaca, además, que en España, el índice anual medio de incidencia de la mortalidad por accidente es de 225,2 fallecidos por millón de habitantes, lo que equivale a 1 muerto por accidente por cada 4.440 ciudadanos, una realidad que, a juicio de la fundación, puede llegar a empeorar en los próximos años si no se reducen los niveles de seguridad existentes y si no se adoptan nuevas medidas preventivas.