Este es uno de los aspectos analizados en el documento ‘La colaboración público-privada en Sanidad”’ anexo al Informe Sanidad privada, aportando valor: Análisis de la situación 2014’, impulsado por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS).

“Este informe es de gran importancia, ya que ofrece una visión actualizada de la aportación de la Sanidad Privada a la riqueza de la sociedad en su conjunto. Así, promueve la idea de que este sector es un valioso activo con el que contar y que ha de ser un interlocutor relevante de cara a la configuración del sistema sanitario de futuro”, afirmó Javier Murillo, presidente del IDIS. “En esta ocasión hemos incorporado un anexo con el mapa de la utilización por parte de las Comunidades Autónomas de los recursos sanitarios con gestión privada que están disponibles en cada territorio”, añadió. Para Juan Abarca, secretario general del IDIS, estos datos muestran “que la sanidad privada, tal y como ha quedado constatado sin ninguna duda, tiene un papel clave para el mantenimiento del sistema sanitario público en nuestro país; y que, efectivamente, es un socio estratégico que permite una  planificación asistencial aprovechando todos los recursos para ofrecer a los ciudadanos la mejor atención en servicios de salud”.

El informe revela que Cataluña encabeza el listado de autonomías que mayor volumen de contratación público-privada, al destinar alrededor de un cuarto de su presupuesto sanitario a este concepto (2.450 millones de euros). Le siguen las comunidades de Madrid (713,7 millones de euros), Andalucía (446,6 millones de euros) y Valencia (442,3 millones de euros). Sin embargo, cuando se habla en términos relativos (porcentaje del gasto sanitario destinado a la contratación público-privada), el ranking de comunidades varía, ya que “se observa que tras Cataluña con el 24,1%, Canarias y Baleares son las autonomías con mayor gasto relativo en este concepto, dedicando respectivamente el 10,3% y el 8,8% del gasto sanitario total”, explica Manuel Vilches, director general del IDIS.

CONCIERTOS, CONVENIOS Y CONCESIONES

En cuanto a los conciertos, en casi todas las comunidades tienen un impacto alto. Tal y como señala Manuel Vilches las terapias respiratorias se llevan un gran volumen de los conciertos en las distintas CC.AA. “Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid suponen un 38%, en Galicia el 23% y en Navarra un 21%”, apunta.

Asimismo, el informe incide en que el diagnóstico de imagen y las intervenciones quirúrgicas son otros de los servicios sanitarios más demandados a la sanidad privada en el territorio español. Así, por ejemplo, Castilla y León (51%), Castilla-La Mancha (34%) y Aragón (19%) son las autonomías en las que los conciertos de intervenciones quirúrgicas tienen un mayor impacto. Sin embargo, el informe muestra que  existen autonomías como Extremadura, Cataluña y País Vasco donde más del 80% de sus conciertos se destina a servicios de rehabilitación, odontología o asistencia sanitaria.

Otro tipo de contratación con el sector privado son los convenios singulares. Varias CC.AA han firmado acuerdos plurianuales con entidades privadas para integrar en la red hospitalaria pública la prestación de la cartera de servicios privada a un área de población determinada. Es el caso de Andalucía (Orden San Juan de Dios, Grupo Pascual y Cruz Roja), Asturias (Hospital de Jove), Baleares (Hospital de la Cruz Roja en Palma), Cataluña (varios hospitales del CatSalud), Galicia (Povisa y Centro Oncológico de Galicia), Madrid (Fundación Jiménez Díaz) y País Vasco (Orden San Juan de Dios en Vizcaya).

EL SECTOR PRIVADO SUPONE EL 27% DEL GASTO SANITARIO GLOBAL

El análisis global de la aportación de los datos de 2014 muestra que el sector sanitario privado representa un elevado peso en el sector productivo español. De hecho, “supone el 27% del gasto sanitario total”, afirma el director general del IDIS, quien añade que “además, sumando al gasto sanitario privado el gasto público con la provisión privada, se alcanza los 34.238 millones de euros, lo que suponer el 3,2% del PIB”.

Asimismo, contribuye a la descarga y al ahorro del sistema público gracias a los más de 7,1 millones de asegurados (excluyendo los mutualistas), que no consumen -o lo hacen de forma esporádica- los recursos del Sistema Nacional de Salud. Se estima que el ahorro generado en 2013 por el seguro privado se situaría entre los 3.979 millones de euros (si el ciudadano cubierto por la póliza privada realiza un uso mixto, consumiendo recursos públicos y recursos privados) y los 8.737 millones de euros (si el ciudadano cubierto por la póliza privada utiliza exclusivamente el sistema privado).

A pesar de la crisis, el volumen de primas se ha incrementado un 2,7% en el último año. De hecho, “se puede reseñar que en 2011 los centros asistenciales privados fueron responsables del 29% de las cirugías realizadas en España, el 22,9% de las altas y el 22,8% de los ingresos” declara Manuel Vilches.