Se observa, según comenta Arturo López-Linares, director de Siniestros de la entidad, “un mayor número de casos de grandes siniestros en instalaciones arrendadas, en las que un de mantenimiento del inquilino por debajo del recomendado resulta determinante y eleva la probabilidad de sufrir un percance”. De hecho, en el 76% de los casos de AXA en el periodo analizado las instalaciones no eran propiedad del empresario que ejercía la actividad.

De los datos propios de la compañía, se desprende que el 60% de los grandes siniestros tuvieron un coste de menos de 500.000 euros y más del 25% de entre 500.000 euros y un millón de euros. Del mismo modo, se deduce un mayor número de casos de grandes siniestros entre las pequeñas que entre las medianas empresas. La aseguradora también destaca que el 10% de las empresas no contaban con la cobertura de pérdida de beneficios.