Desde el Comité se alerta de la importancia de trabajar intensamente en estas vías de actuación dado el intrusismo y las malas prácticas en el mercado de la instalación de protección pasiva, ahondando en el riesgo que corren las personas, las empresas y los edificios en general cuando se encuentran instalaciones deficientes  que no cumplen para lo que fueron diseñadas, que no es otra cosa que salvaguardar vidas y bienes.

Para avanzar en estos temas, se está trabajando en el  Registro de Instalador de Pasiva, las condiciones que debe cumplir una empresa para obtenerlo y el certificado de una entidad de control externa que lo corrobore. Además, se van a organizar reuniones y mesas de debate con expertos y técnicos de otras entidades y administraciones públicas para analizar la situación actual del mercado.