Pero, no obstante, el saldo final es menor, ya que las prestaciones pagadas por estos productos a sus beneficiarios jubilados fueron de 1.901 millones de euros, lo que arroja un cómputo final negativo de 750 millones, según los datos de Inverco de los que se hace eco Expansión.

Esta proporción se mantiene en los planes de empleo de las grandes empresas. La mayor aportación fue la realizada por CaixaBank, que ingresó 165 millones de euros al plan de pensiones de su plantilla, integrado por 40.511 partícipes y 7.727 beneficiarios. Las salidas fueron de 338 millones, de forma que la aportación neta fue negativa en 173 millones. El plan de pensiones de los trabajadores de CaixaBank, el más grande de España, cuenta con un patrimonio de 5.789 millones de euros. Está gestionado por VIDACAIXA, filial del banco.

Grupo Telefónica realizó la segunda mayor aportación a los planes de pensiones de sus empleados, 112 millones de euros. La mayor parte, 82,8 millones, fueron al de Telefónica, el principal, que agrupa a 30.098 partícipes en activo y 12.258 jubilados y cuenta con un patrimonio de 2.873 millones. En cuanto a las prestaciones pagadas por el plan, gestionado por Fonditel, fueron de 129 millones con lo que las aportaciones netas arrojaron un saldo negativo de 46 millones de euros.

Por último, matiza la noticia, las pensiones de Endesa, gestionadas por Ibercaja, ingresaron 60 millones, pero las prestaciones fueron de 162 millones de forma que el saldo negativo asciende 100 millones de euros. El balance del plan de los empleados de BBVA supone una resta de 158 millones al registrar la entrada de 35 millones y la salida de 209 millones.

Los planes de empleo gestionan 35.313 millones a 31 de diciembre pasado, repartido entre 2,03 millones de partícipes.