La mayor parte de esa cantidad corresponde a seguros de No Vida (728,1 euros), que se justifica, entre otros motivos, por la obligatoriedad del seguro de Automóviles.

La Comunidad de Madrid (con 1.607 euros por persona), Cataluña (1.494 euros), Navarra (1.485 euros) y Aragón (1.382 euros) son las cuatro comunidades autónomas que están por encima de la media en gasto en productos aseguradores. En el extremo opuesto se sitúan Ceuta y Melilla (con 658 euros por persona), Canarias (754 euros), Murcia (798 euros) y Extremadura (810 euros).

España, 15º mercado mundial de seguros

Los datos del informe, presentados por Manuel Aguilera, director general del Servicio de Estudios de MAPFRE, profundizan en los ya adelantados a comienzos de año por UNESPA, realizando un análisis más pormenorizado. Así, el informe sitúa los ingresos en primas del sector asegurador en 63.410 millones de euros, un 0,7% menos que en 2016, lo que reduce la repercusión de la industria aseguradora en el Producto Interior Bruto (PIB) al 5,45%, cuando en 2016, su máximo histórico, se había alcanzado el 5,71%.

El descenso en primas se debió fundamentalmente a la caída de Vida (-5,6%), en especial por los seguros con componente de Vida Ahorro, que no pudo ser compensada por el buen comportamiento de No Vida (+4%), que registró el cuarto año de crecimiento consecutivo, con buenos datos en Salud (+4,2%), Multirriesgos (+2,2%) y Automóviles (+3,4%), ramo este último que prácticamente supone un tercio de No Vida.

En 2017 se mantuvo la tendencia ascendente en la rentabilidad del sector, pasando el ROE del 10,7% en 2016 al 12% y la solvencia del sector sigue mostrando una situación saneada, con un ratio del 240%.

Las inversiones de las entidades aseguradoras se incrementaron un 1,4% en el ejercicio 2017, hasta superar los 292.064 millones de euros, de las que el 52,9% corresponden a activos de deuda pública y el 21,2% a renta fija corporativa.

“El comportamiento del sector fue positivo”, explicó Aguilera, por “un ratio combinado global muy satisfactorio”, “una rentabilidad bastante buena” y la buena evolución del negocio, con No Vida (que responde al comportamiento y crecimiento de la sociedad y la economía) y la entendible de Vida (los seguros con componente de Ahorro compiten con otros instrumentos de ahorro y se ven afectados por múltiples aspectos, desde competitivos hasta fiscales).

Acceso al informe

2017, año de inflexión en la evolución del Seguro

El informe del Servicio de Estudios de MAPFRE destaca que, en función de las tendencias estructurales de crecimiento, se desprende que “el desempeño del mercado asegurador español en 2017 parece haberse ralentizado y separado de la tendencia de franca expansión iniciada en 2014”. Recuerda que, tras un periodo de estancamiento tras la crisis financiera, hubo un proceso de recuperación entre 2008 y 2012, seguido de una “retracción” hasta 2014, “punto a partir del cual se había retomado el proceso de desarrollo caracterizado por aumentos en la dimensión cuantitativa (penetración), así como en la que indica el grado de sofisticación y maduración del mercado (profundización)”. “No obstante, 2017 ha marcado un nuevo punto de inflexión cuya evolución deberá evaluarse en los años próximos”, destaca el informe.

En concreto, como recordó Aguilera, en 2017 la penetración del seguro en España -entendida esta como la relación que guardan las primas respecto al producto interior bruto (PIB)-, fue del 5,45% al cierre de 2017. Ello significó una disminución de 0,26 puntos porcentuales (pp) respecto a 2016, cuando alcanzó su máximo histórico. Este retroceso se debe a la mala evolución de los productos de Vida -tanto los de Vida Riesgo (-0,01pp) como los de Vida Ahorro (-0,24pp)- ya que los de No Vida mantuvieron su penetración (2,92%).

En cuanto a densidad, las primas per cápita, la media de 1.357,8 euros (un 0,93% menos), ha venido a romper la tendencia de recuperación iniciada en 2015. Los principales “culpables” son los seguros de Vida (su densidad decreció un 5,8%) mientras que los de No Vida mantienen una tendencia creciente (+3,7%).

Respecto al índice de profundización (participación de las primas directas de los seguros de Vida respecto de las primas directas totales del mercado) se situó en 46,4% en 2017, 2,4 puntos porcentuales menos que el dato registrado el año previo. Aguilera recordó que estamos ante un índice importante: aquellos países que tienen este índice más elevado cuentan con mercados más desarrollados y con productos más sofisticados. Como ocurrió con los indicadores de penetración y densidad, el índice de profundización no pudo igualar el del año de récord de 2016: se situó en 46,4%, 2,4 pp menos que ese año y rompiendo, nuevamente, la senda de crecimiento iniciada en 2014.