Bruselas tendrá derecho de veto sobre las decisiones que adopten los reguladores financieros nacionales cuando éstas se alejen “manifiestamente” de la legislación comunitaria. Es una de las medidas contempladas en la propuesta que la Comisión Europea tiene previsto aprobar la semana que viene sobre el nuevo sistema de supervisión financiera en la UE, según informa hoy Cinco Días, que ha tenido acceso al borrador de la propuesta.

El nuevo mecanismo, según este borrador, permitirá a las futuras Autoridades de Supervisión Europea investigar, por iniciativa propia o a instancias de un país, la actuación de un supervisor nacional que presuntamente haya infringido la normativa comunitaria. Si la citada Autoridad confirma sus sospechas, podrá adoptar “recomendaciones” dirigidas al supervisor nacional cuestionado, cuyo cumplimiento será exigido por la Comisión.

“La UE no puede seguir sin un mecanismo que garantice que los supervisores toman las mejores decisiones posibles en cuanto a las instituciones transfronterizas, ni sin suficiente cooperación e intercambio de información entre las autoridades nacionales”, se indica en el citado borrador.

Cinco Días apunta que este derecho de veto parece el punto más polémico de la estructura de supervisión financiera en la que trabaja Bruselas; se apunta que Reino Unido podría oponerse a la medida.