En lo que al caso español se refiere, y más concretamente a los retos de futuro en materia de protección social, el informe de Bruselas apunta a la necesidad de “supervisar la sostenibilidad del sistema de pensiones habida cuenta de la recesión económica, reforzar el vínculo entre contribuciones y prestaciones y mejorar los incentivos para permanecer durante más años en el mercado laboral”. También pide que se incremente el suministro de cuidados a largo plazo y combatir las diferencias entre Comunidades Autónomas. Y se insta, además, a acortar los tiempos de espera para recibir asistencia del Sistema Nacional de Salud.

La Comisión Europea reconoce que España ha hecho cambios en su sistema de pensiones, pero “debe subrayarse la importancia de ulteriores reformas, ya que las actuales previsiones relativas al sistema de pensiones —aunque mejores que las proyecciones anteriores— podrían cambiar si la situación empeora&rdquo. Por tanto, “se reconoce la necesidad de continuar el proceso de reformas”.

El incremento de la población derivado de los flujos de inmigración (4,7 millones desde 1996), ha influido positivamente en el coeficiente de dependencia de la tercera edad y la población en edad de trabajar (y, por tanto, en el número de personas inscritas en el Sistema de Seguridad Social). “Sin embargo, este efecto positivo no será duradero, pues se prevé que los flujos de inmigración se estabilizarán a un nivel más bajo y los trabajadores migrantes alcanzarán la edad de jubilación”, advierte el estudio, que recuerda que, en 2050, se prevé que el coeficiente de dependencia de las personas de edad avanzada en España será del 58,7%, más alto que la media de la EU-25.

Pensiones complementarias poco desarrolladas

Bruselas advierte, además, que en España las pensiones complementarias están poco desarrolladas. "Son opcionales y están diseñadas como complemento voluntario de las pensiones públicas. Puesto que las cantidades a tanto alzado representan la mayor parte de los pagos de los regímenes de pensión, el Gobierno ha modificado los incentivos fiscales para los fondos de pensiones, a fin de fomentar el uso de anualidades después de la edad de jubilación, en lugar de pagos a tanto alzado", explica.

COMPARTIR