Así lo dictaminó ayer el juez del distrito de Nueva Orleans, Carl Barbier, quien calificó la conducta de BP de "temeraria", en el documento de 153 páginas con sus conclusiones, de las que hoy informan distintos medios. Además, indicó que el gigante petrolero no prestó atención a las advertencias de que el pozo era inestable, y "tomó decisiones guiado primeramente por el deseo de ahorrar tiempo y dinero, en lugar de verificar que el pozo era seguro". Una serie de "negligencias" en la perforación, según las conclusiones del juez, demostraron que "se ignoraron conscientemente los riesgos que se conocían".

El juicio incluye a otras dos compañías: Transocean, propietaria de la plataforma, y Halliburton, encargada de la cimentación del pozo petrolero. El juez las consideró también responsables del desastre ecológico, pero en menor medida. La proporción marcada por Babier fue del 67% de responsabilidad para BP, el 30% para Transocean, y un 3% para Halliburton.

La petrolera emitió rápidamente un comunicado en el que mostraba su desacuerdo sobre la decisión judicial y anunciaba su intención de apelar. La multa que podría afrontar BP se añadiría a los más de 4.000 millones de dólares (3.060 millones de euros) que en 2012 acordó pagar al declararse culpable de varios cargos criminales por negligencia y fallos de seguridad por concepto de multas penales y compensaciones a los afectados por el incidente.