En este sentido, las analíticas de Big Data pueden aprovechar el enorme potencial de la digitalización, incluso en esas compañías que se resisten a abandonar su modelo de negocio tradicional. Lo único que necesitan es abrirse para incorporar una estrategia de negocio digital.

Este cambio se hace imprescindible porque la competencia en el sector asegurador se ha incrementado enormemente en los últimos años debido a la aparición de nuevos actores. Ocurre, no obstante, en todo el mercado y gigantes de Internet como Google o Amazon son los mejores ejemplos de lo que está sucediendo. Su receta del éxito es un modelo de negocio ágil, procesos digitales en cadena y análisis de Big Data en tiempo real. Este fenómeno es el que está llamado a cambiar a corto plazo el mundo de las pólizas. Una captura inteligente de datos y la evaluación de la información de cada cliente facilita personalizar sus productos para atender mejor a su base de clientes y predecir el desarrollo de sus necesidades en el futuro.

Esta situación implica que los márgenes sean menores en la mayoría de segmentos, por lo que, a largo plazo, las tarifas on line solamente superarán a la oferta tradicional si ofrecen una mejora significativa para aquellos conductores prudentes en forma de descuento y ventajas de valor añadido. La cuestión es: ¿Hasta qué punto pueden conocer las aseguradoras españolas a sus clientes para proponerles servicios personalizados? En la tecnología tienen la respuesta y en la digitalización, el camino.

 

El tesoro está en los datos

En una primera fase, las compañías necesitan reunir, vincular y analizar los datos provenientes de diversas fuentes, como sistemas de navegación y redes sociales, con los datos de clientes existentes en sus bases de datos tradicionales. La industria de la automoción ya ha movido ficha para favorecer estos avances, ya que los coches que salen de fábrica se presentan como un compendio de sistemas informáticos. El nacimiento del “coche conectado” facilita la actualización de las centrales de tráfico vía móvil porque el propio vehículo se erige como la fuente de información número uno. La tecnología hace posible una evaluación inteligente de toda la información recibida… Las aseguradoras solo tienen que hacer lo mismo. Así, analizar la información del comportamiento de un cliente al volante es una de las aplicaciones más extendidas de Big Data, un fenómeno que está permitiendo aumentar las ventas un 73% en las compañías que apostaron por ello en 2013, según un estudio Sigma de SWISS RE.  

 

Paga según conduzcas

Las bases de una tarifa personalizada son sencillas: en el futuro cada conductor dispondrá de la tarifa para su póliza en función de su comportamiento al volante, riesgo potencial, consumo de combustible, tipo de vecindario en el que reside, etc. En el caso, por ejemplo, de un cliente que normalmente realiza rutas de bajo riesgo, se le ofrece la posibilidad de optar a una cobertura más amplia durante un periodo de tiempo en el que las condiciones climatológicas son adversas. La compañía puede utilizar información disponible sobre el cliente para generar un perfil y presentarle una oferta competitiva por esos días ‘extra’ en los que se asumen mayores riesgos. En caso de accidente, la aseguradora puede analizar en detalle las causas, minimizándose, así, el riesgo de fraude. Además, es una ventaja para el conductor que conozca cada cierto tiempo si su conducta al volante tiene o no un ‘premio’, en lugar de recibir una factura cada año prácticamente igual a la del anterior.

Pese a estas ventajas, las aplicaciones de Big Data son todavía un sueño para muchas aseguradoras españolas. Aunque esta tendencia aumenta poco a poco, los proyectos que se han llevado a cabo están aún en una fase muy incipiente. En este sentido, un estudio de Gartner revela que en 2013 el 64% de las organizaciones invirtieron o tenían planeada una inversión en Big Data. Sin embargo, menos del 8% tiene a día de hoy instaladas soluciones reales y el sector asegurador no es una excepción. Según esta consultora, los sectores de retail y telecomunicaciones están invirtiendo el doble en Big Data, mientras que el 40% de las aseguradoras estima aumentar su gasto en los dos próximos años.

 

Europa no debe perder el tren digital

Las compañías de seguros en Estados Unidos van por delante de las europeas. Evaluar y analizar los datos de sus clientes es una práctica más habitual que en países como Alemania o España. Así, un estudio de BearingPoint Institute, en el que participaron 30 aseguradoras norteamericanas y europeas, revela los principales desafíos de Big Data. Algunos de ellos son la falta de experiencia o la carencia de responsabilidades o estrategia. Asimismo, se da una falta de decisión para adoptar estas nuevas tecnologías, una circunstancia que lleva a las aseguradoras de este sector a un círculo vicioso. El riesgo de que aumente la brecha entre los grandes actores tradicionales del sector de los seguros y las nuevas aseguradoras es muy  grande si los primeros no toman el “tren digital”. Si no se sacuden viejos prejuicios y pierden el miedo a emprender una estrategia digital no serán capaces de integrar la inteligencia en sus diferentes canales de ventas.