El producto –que la empresa ya ha desarrollado en otros mercados en los que tiene presencia- permite al asegurado optar por recibir tratamiento de la mano de especialistas internacionales. Best Doctors se ocupa de realizar todas las gestiones necesarias. Concretamente, ofrece recomendación del tratamiento; búsqueda del centro internacional médico;: gestión y organización del tratamiento; y seguimiento y apoyo. Según Frank Ahedo, consejero delegado de la entidad, el producto está pensado para “necesidades reales” y garantiza a las familias “la tranquilidad de saber que va a recibirla mejor atención en caso de necesitarlo, allá donde esté, sin que realicen ningún desembolso y sin letra pequeña”.

Los precios de la póliza están fijados para hacer el seguro “accesible”: desde 14 euros al mes para asegurados individuales; y desde 21 euros al mes para pólizas familiares. Incluye coberturas de hasta 2 millones de euros al año y 4 millones de euros durante la vida de la póliza para tratamientos, viaje y alojamiento. Esto gastos no tiene a su vez sublímites. Además, incluye una indemnización de 200 euros diarios drene le tiempo de hospitalización con in máximos de 60 días y 50.000 euros adicionales para medicamentos al retronó del asegurador a España.

Como referencia sobre la cobertura de 1 millón de euros, el coste medio de 2014 en hospitales de Estados Unidos del trasplante de médula ósea era de entre 378.000 y 785.000 dólares para el trasplante de pulmón.

Distribución a través de mediadores: “producto de asesoramiento”

Ahedo insistió en que el diseño de la póliza se realizado desde el punto de vista del consumidor. Está pensado para un perfil de cliente de entre 35-50 años, con hijos. La edad máxima de contratación es de 64 años y, una vez contratado, da cobertura hasta los 85 años. Se comercializa en cuatro modalidades: individual, parejas, monoparentales y familiares.

Javier Gómez Fernandez, director comercial de la entidad, remarca que la idea central ha sido diseñar un seguro que “siempre va a estar ahí”, dar una “tranquilidad continua”. Es, comento, un producto “complementario” de salud, que no quiere competir con los productos de asistencia sanitaria. Además, “tenemos interés de que el producto vaya desarrollándose según evolucione la sociedad y la gente”.

La distribución se va a realizar básicamente a través de mediadores, empezando por aquellos centrados en Vida y Salud. “Es un producto que requiere cara a cara, explicarse”, Gómez valoró Fernandez. En todo caso, “el producto permite casi todos los modelos de distribución s siempre que haya asesoramiento”. 

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