"Bermudas está mejor que nunca para atender a las necesidades actuales de los negocios internacionales. Atributos tales como nuestra equivalencia con UE en cuanto a Solvencia II y nuestra Directiva de Gestores de Fondos Alternativos (Alternative Investment Fund Managers Directive -AIFMD-) pueden parecer ahora aún más atractivas que hace un día", puntualizó Webber.

"Estos son ejemplos de unas regulaciones que se votaron en la confianza que tiene Bermudas como una jurisdicción firme en su propio derecho, y que no depende de nuestra relación con Gran Bretaña. Nuestra isla goza de una fuerte relación con Bruselas alimentada durante décadas de esfuerzos de colaboración por parte de nuestro gobierno, la industria y el regulador".

También señaló que la verdadera pregunta ahora es cómo se llevará a cabo el proceso real de esa salida. "Naturalmente existe una especulación y una incertidumbre sobre las implicaciones políticas de la votación, así como su impacto socioeconómico, la industria en todo el mundo está monitoreando de cerca cómo afecta esto a los mercados y cómo quedará el panorama comercial de la Unión Europea, así como de Gran Bretaña y de sus respectivos socios comerciales", puntualizó Webber.