La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) destacó que el Ejecutivo haya aprobado la Ley de Contrato de Seguros y señaló que el nuevo marco legal ayudará a mejorar las relaciones contractuales en el mercado de seguros pues otorga a los asegurados una mayor equidad y transparencia en la contratación de seguros.

Como hemos ido informando desde este boletín, esta ley se aplica a todas las clases de seguro y tiene carácter imperativo, salvo que admita expresamente lo contrario; no obstante, se entenderán válidas las estipulaciones contractuales que sean más beneficiosas para el asegurado. Según recoge ‘Andina’, en el caso de seguros obligatorios y aquellos que se encuentren regulados por leyes especiales, esta ley es de aplicación supletoria.

En los seguros de caución son aplicables las disposiciones específicas contenidas en esta ley, así como las normas sobre la materia dictadas por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Por su parte, en los contratos de seguro en los que el contratante o asegurado tengan la condición de consumidor o usuario es la aplicación en el Código de Protección y Defensa del Consumidor (Ley N° 29571), y demás normas pertinentes, en lo no expresamente regulado por esta ley.

Asimismo, el contrato de seguro se renovará automáticamente, en las mismas condiciones vigentes en el período anterior, siempre que el condicionado contenga la cláusula de renovación automática. Cuando el asegurador considere incorporar modificaciones en la renovación del contrato, deberá cursar aviso por escrito al contratante detallando las modificaciones en caracteres destacados, con una anticipación no menor de 45 días previos al vencimiento del contrato. La ley establece que el contratante tiene un plazo no menor de 30 días previos al vencimiento del contrato para manifestar su rechazo en la propuesta; en caso contrario se entienden aceptadas las nuevas condiciones propuestas por el asegurador.

Por su parte, en los contratos de duración determinada, con excepción de los seguros de vida, de salud y cauciones, puede convenirse que cualquiera de las partes tiene derecho a resolver el contrato sin expresión de causa. Si el asegurador ejerce la facultad de resolver, debe por medio fehaciente dar un preaviso no menor de 30 días y reembolsar la prima proporcional por el plazo no transcurrido. Cuando el contrato se celebre por tiempo indeterminado, cualquiera de las partes puede resolverlo de acuerdo al régimen establecido en el párrafo anterior, salvo en el seguro de vida, de salud y cauciones, que se rigen por los propios contratos de seguros y/o las disposiciones que se aprueben sobre el particular.