El anuncio se realizó durante el ‘Día del impacto climático de AXA’, un evento organizado por la aseguradora en colaboración con los Principios de las Naciones Unidas para el Seguro Sostenible (PSI de las Naciones Unidas). AXA explica que, de cara a colaborar en la transición, utilizará todas sus palancas como inversor global, asegurador y agente capaz de favorecer la cooperación.

Política de inversión

AXA promete contener el “potencial de calentamiento” de sus inversiones por debajo de 1,5°C para 2050. Como parte de este objetivo, el grupo duplicará su objetivo de inversión ecológica para alcanzar 24.000 millones de euros en 2023. También invertirá en ‘bonos de transición’, una clase de activos creada por sus propios gestores para apoyar a las empresas en su camino hacia modelos de negocio menos intensivos en carbono. Esta herramienta complementa los llamados ‘bonos verdes’ que están diseñados para financiar proyectos que ya son ‘verdes’.

El grupo reforzará su política de desinversión para romper todos sus lazos con la industria del carbón para 2030 en los países de la OCDE y la UE, y en el resto del mundo para 2040. 

Política aseguradora 

La aseguradora lanzará en diciembre un nuevo servicio de asistencia paramétrica que ofrece alertas meteorológicas y evaluación en tiempo real a través de imágenes de satélite y drones. Su función será ayudar a las comunidades y corporaciones que enfrentan desastres naturales como inundaciones, terremotos, ciclones e incendios forestales.

Por otra parte, se endurecerá la política de suscripción relacionada con el carbón y se prohibirá cualquier negocio de seguros (excluidos los beneficios para empleados) con clientes que desarrollen nuevos proyectos de carbón que superen los 300 MW de capacidad. Asimismo restringirá “aún más” los servicios de suscripción con negocios relacionados con el carbón.

Política de cooperación

En este terreno, la entidad recuerda que se ha adherido a la recién creada ‘Net Zero Asset Owner Alliance’, una coalición de inversores institucionales comprometidos con la transición de sus inversiones a emisiones de gases de efecto invernadero ‘cero cero’ para 2050. “AXA contribuirá a esta iniciativa al compartir su experiencia en herramientas de metodología de financiación climática, que son clave para financiar la transición a una economía verde de manera efectiva”.

Otra iniciativa relacionada con la cooperación es su apoyo a la ‘red C40’ que une a las ciudades más grandes del mundo para hacer que las áreas metropolitanas sean más resistentes a las catástrofes naturales. El primer informe de ciudades resilientes del AXA-C40 se presentó ayer, con recomendaciones y ejemplos de uso.