El producto fue presentado por Fernando Fernández de Castro, responsable de Daños de la entidad, quien explicó que se trata de una póliza para pymes contra el ciberriesgo que ofrece una solución integral a estas amenazas a través del asesoramiento, medidas de prevención, coberturas, un servicio técnico de expertos y una gestión eficaz de las crisis en que pudieran derivar estos ataques. Según señaló, el ciberriesgo es una realidad a la que están expuestas todas las empresas, independientemente de su tamaño o del sector de actividad al que pertenecen. De acuerdo a sus estimaciones, el 91% de los ataques cibernéticos tienen por objeto a pymes, habiéndose incrementado un 41% en el último año. En este sentido, también destacó la importancia del mediador, "que es quien mejor que nadie conoce y está en contacto con las necesidades de la pyme", para asesorarle sobre el nivel de protección óptimo en el nuevo entorno.

En el encuentro también se puso de manifiesto que "el hecho de que empresas, infraestructuras y organismos dependan cada vez más de las tecnologías de la información y de sistemas interconectados, aumenta su situación de vulnerabilidad". Así lo expuso David Ríos, Catedrático de Estadística e Investigación Operativa y Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y director, desde 2014, de la Cátedra AXA Research Fund en Análisis de Riesgos Adversarios en el CSIC. En su investigación, el profesor Ríos trata de ayudar a establecer el nivel óptimo de seguridad de un sistema de información dadas unas series de restricciones económicas, técnicas o legales; y un abanico de posibilidades de actuación por parte del adversario.

Por su parte, Adolfo Hernández, ingeniero informático y subdirector y cofundador de THIBER, un laboratorio de referencia en materia de seguridad y defensa en el ciberespacio, analizó algunas de las consecuencias que pueden tener para las empresas y países los ciberataques, destacando la asimetría del tiempo en que vivimos, así como la profesionalización de "los malos". "No se necesita un Ejército para poner en jaque a un país o a una empresa. Basta con una persona o un pequeño grupo para provocar consecuencias graves entre ciudadanos o en la cuenta de resultados", señaló.