Esta iniciativa nace a raíz de los resultados del estudio 'Cuando la lluvia cae', con el que se pretende aumentar la comprensión de la complejidad de los cambios en los patrones de la lluvia y cómo afectan a la seguridad alimentaria y la migración humana. Así, a través de la investigación y de los esfuerzos por la adaptación y reducción del riesgo, la asociación tratará de proporcionar un mejor conocimiento y soluciones prácticas para mejorar la vida de las comunidades vulnerables de los países en desarrollo de todo el mundo.

VISIÓN DEL ESTUDIO

'Cuando la lluvia cae' es un programa de tres años de investigación, de adaptación de las actividades, promoción y educación en los patrones cambiantes del clima, el hambre y la movilidad humana. Cambios en los patrones del clima que ya están causando fenómenos meteorológicos extremos, como sequías e inundaciones, lo que lleva a la inseguridad alimentaria y el desplazamiento de las personas. Sin embargo, estos patrones cambiantes del clima, que incluyen temporadas menos predecibles y lluvias cada vez más erráticas, son algunos de los impactos más importantes pero menos comprendidos de los cambios ambientales.

Mientras el clima errático presenta serios desafíos para las personas que dependen de los recursos naturales para sus medios de vida, el aumento de la variabilidad debido al cambio climático está haciendo que la agricultura, el pastoreo y la pesca artesanal sean más difíciles y precarias. De hecho, según el estudio, cerca de 900 millones de personas en el mundo están afectadas por la inseguridad alimentaria, sobre todo debido al cambio climático, 600 millones de personas más podrían sufrir de inseguridad alimentaria en el año 2080 como consecuencia del cambio climático, y las migraciones de las poblaciones como resultado de la inseguridad alimentaria podría aumentar en los próximos 25 años.

El cambio climático está exacerbando los riesgos tales como el estrés térmico, la lluvia insuficiente o en exceso en los momentos cruciales del ciclo de la planta, plagas y enfermedades. Estos impactos cada vez peores interactúan con una amplia gama de tensiones crecientes y existentes en los medios de vida rurales, como la presión de la tierra, la erosión del suelo, la deforestación y el agotamiento de los recursos hídricos. Estos riesgos que tienen un impacto acumulativo en la seguridad alimentaria pueden ser devastadores y ya están afectando a la movilidad humana en formas nuevas.