AVIVA registró el pasado año unas pérdidas después de impuestos de 885 millones de libras (994,67 millones de euros), según contabilidad IFRS, en comparación con los beneficios netos de 1.498 millones (1.683 millones de euros) logrados en 2007. “Nuestros resultados han estado, naturalmente, impactados por la evolución de los mercados de inversión, incluida la caída de valor de acciones, propiedades y bonos. Los activos han sido tasados a su valor de mercado a cierre de año”, comenta en nota de prensa el consejero delegado del grupo, Andrew Moss.

Moss destaca que “el negocio subyacente ha mostrado una gran resistencia” y los beneficios operativos “han crecido”, “lo que nos ha permitido mantener el dividendo”. Más concretamente, el resultado operativo, según IFRS, ha sido de 2.297 millones (2.581 millones de euros), lo que supone un aumento anual del 4%. El dividendo por acción correspondiente a las cuentas de 2008 se mantiene en 33 peniques.

“Seguimos siendo financieramente sólidos. Hemos llevado a cabo una profunda revisión del valor del activo y del pasivo, y hemos hecho una cautelosa provisión frente a futuras pérdidas por lo que estamos en buena forma para soportar la volatilidad y las incertidumbres en los mercados”, comenta el responsable ejecutivo del grupo, que añade: “Mantener un sólido capital ha sido nuestra prioridad y lo seguirá siendo a lo largo de este año”.

Por tipo de negocio, el resultado operativo del negocio de Vida a largo plazo se eleva a 1.694 millones (1.903 millones de libras), un 5% más, mientras que el Área de Seguros Generales y Salud mejora un 17%, con un resultado de 1.198 millones (1.346 millones de euros), “como resultado de unas más normales condiciones climatológicas en comparación a las excepcionales inundaciones de 2007”. Esto permite al grupo lograr un ratio combinado del 98% en No Vida.