Su directora, Gemma Sánchez, destaca que las pólizas veterinarias se han erigido como una de las mejores alternativas ante el coste que supone la atención veterinaria, “puesto que permiten un ahorro de entre el 40% y el 47% de la factura anual al usuario”.

“Tradicionalmente, los seguros para animales son reactivos y cubren solo actos accidentales o enfermedades no preexistentes”, recuerda Sánchez. En el caso de ASPAD, se aplican también a actos preventivos y cubren, a precio baremado, distintos servicios, como revisiones periódicas, vacunas, radiografías o microchips hasta operaciones, cirugía o urgencias, además de cualquier consulta veterinaria.

 

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