A su parecer “el proyecto busca restablecer un equilibrio, hacer previsibles los costes de los siniestros -que hoy no son previsibles-, dado que un trabajador que cobra su indemnización puede reclamar adicionalmente a través de la Justicia”. Así, explica que el proyecto, al elevar la suma de las indemnizaciones, “favorece a los trabajadores, le da certidumbre a los empleadores ya que el trabajador que cobra su indemnización no hará un juicio, y le permite a las aseguradoras de riesgos del trabajo hacer sus análisis técnicos de primas, ingresos y egresos, volviendo a establecer un equilibrio en un sistema que, con la judicialidad como se venía dando, estaba bastante desequilibrado”.

No obstante, considera como negativo el tope interpuesto en los gastos de producción del mercado, que se limitan del 10% al 5%: “Si el proyecto se aprueba en estas condiciones, a los productores de seguros no les va a gustar, pero entiendo que con el aumento de tarifas que habrá por las mayores indemnizaciones, se incrementará la base de cálculo de las comisiones y su incremento no se vería alterado”, sostiene.

Respecto a la evolución de la compañía en el último ejercicio, reconoce “un resultado técnico levemente negativo y un financiero positivo en un ejercicio en el que alcanzamos el objetivo de dar cobertura a más de un millón de trabajadores”. Finalmente, sobre los objetivos de futuro, apunta a “seguir avanzando con nuestro proceso de desarrollo de servicios”, dar mayor prestación a los trabajadores, prestar un mejor asesoramiento a los clientes en prevención, acabamos de abrir una agencia en Quilmes con centro médico, queremos darles mejor prestación a los trabajadores, asesorar mejor a nuestros clientes en prevención, ofrecer mejores servicios y en eso estamos trabajando”, concluye.