Entre los desafíos que tendrá al frente de la asociación, remarca que una cuestión importante es “cómo vamos a ofrecer capacidad, manteniendo la solvencia del sector y al mismo tiempo contribuir para la recuperación de la economía global”. “Tenemos que atender las necesidades de nuestros clientes en relación a los nuevos riesgos e innovar para mantener el ritmo de crecimiento de las ventas y del número de clientes”. En este sentido, recuerda que “la Asociación también es un foro de discusión de la industria aseguradora en varias cuestiones clave. Y para el sector de (re)aseguros en particular, cuestiones como las varias propuestas de nuevos regímenes regulatorios en todo el mundo están actualmente en nuestra agenda”.

McGavick, también CEO de XL GROUP desde 2008, así como presidente de la Asociación de Aseguradores y Reaseguradores de Bermudas y del Foro Global del Reaseguro, ha señalado como un problema para la industria marcado por la crisis el hecho de que los órganos reguladores metieran en el mismo saco, y con las mismas reglas, a aseguradoras y bancos porque “ambos tienen una actuación diferente”. “La realidad es que los proveedores de seguros generales y de accidentes sobrevivieran a la crisis ya que en seguida contribuirían para la recuperación de parte de las pérdidas provocadas. La clara intersección del seguro con la crisis fue AIG, que cayó en la crisis a causa de operaciones de derivados y no por los seguros en sí. La misión del núcleo de la compañía se seguros generales es completamente diferente a la de los bancos, y la experiencia vivida durante la crisis refleja esta diferencia”.

REGULACIÓN

Por su parte, el presidente cree que entre las oportunidades que ha desencadenado la crisis para el sector de (re)aseguros está el “mostrar esa diferencia de forma transparente y divulgar con claridad nuestro papel vital en la economía global, tanto como inversores como pagadores de indemnizaciones”. Además, confirma el éxito de los esfuerzos de la industria en la prevención de la designación de las aseguradoras más importantes a gran escala como las instituciones financieras sistémicamente importantes que requieren un mayor marco regulatorio.

Respecto a la posición de la Asociación por el exceso de reglamentación que se está dando con la crisis y que mantienen preocupadas a aseguradoras y reaseguradoras, sostiene que la industria, más que por esto, está preocupada por el potencial real de muchos estándares diferentes y contradictorios promulgados por la regulación.

McGavick mantiene que las perspectivas para el sector asegurador y reasegurador en los próximos años serán de “fuerte crecimiento”. “Esperamos que los precios y los volúmenes de primas sigan a un ritmo creciente, aunque moderado, en línea con el PIB global”.

Finalmente, preguntado por las áreas en las que Brasil pueda contribuir con la Asociación, señala que el país “está en línea con el desarrollo local, tanto en conectividad como en crecimiento”. “Tiene una economía fuerte y bien desarrollada, que representa más del 40% de las primas de seguros generales de América del Sur y con las previsiones que muestran que el mercado puede llegar a los 160 billones de dólares en 2030. Hay una infinidad de programas de inversiones locales, atención global y una propagación diversificada de colaboraciones comerciales y productos manufacturados que posicionan al país como un local de oportunidades. Esto supone que para el sector de (re)aseguros, Brasil también es esencial para avanzar en nuestra dedicación por medio de soluciones de riesgos complejos, para ayudar a las economías a que se expandan trazando asimismo el progreso a toda la sociedad”.