Según recoge un amplio reportaje elaborado por ‘La República’, estos datos llaman la atención ya que la industria aseguradora, con una penetración de 2,4% frente al PIB, mostró un mejor comportamiento al avanzar en el último año 6% en los ramos en los que actúan los microseguros. Los microseguros hoy en día tan solo suponen un 1,61% del total del sector, cifra que logra incrementarse a 4,43% se cuentan solo los segmentos en los que operan estos productos a bajos estratos.

Juan Enrique Bustamante, presidente de MUNDIAL SEGUROS, apuntó que aún falta una cultura entre los consumidores. Santiago Ramírez, subgerente de operaciones de DELIMA MARSH confirma esta opinión, ya que afirma que al sector de los microseguros aún le queda un largo camino por recorrer y que en estos estratos Colombia está muy lejos de tener una cultura aseguradora generalizada.

Por su parte, desde Fasecolda, explican que la tarea se está haciendo y que un “43% de las personas de estrato dos reconoce que los seguros voluntarios son necesarios. Igualmente, 31% de estrato 2 y 24% de estrato 3, cree que el seguro es necesario, pero inalcanzable y 13% los considera un lujo”.

La falta de cultura no es la única razón. Según las compañías del sector, en muchos casos el precio de estos productos es prohibitivo. De acuerdo con Alexander Montoya, presidente de AIG en Colombia: “Para una persona que tenga bajos ingresos, la gran mayoría de los productos que se ofrecen están fuera de su alcance, ya que los límites mínimos son muy altos. Es por eso que se tiene que llegar a esta población con pólizas mínimas a partir de 4.000 o 5.000 pesos (2,1 o 2,6 dólares)”.

Asimismo, el tema de educación financiera es fundamental. En este sentido, Francisco Majós, responsable comercial de SWISS RE para la región andina, considera que los programas de microseguros se deben acompañar de educación para desarrollan la cultura e incrementan los niveles de inclusión financiera y penetración de mercado asegurador colombiano.