Las investigaciones comenzaron hace una semana después de que uno de los bancos, al que giraban dinero, alertará a la INS. Al parecer los sospechosos aprovechaban su puesto en el departamento de reclamos para actividad algunos de éstos que ya estaban solucionados hace años, gracias a la posesión de algunas claves llamadas ‘Superpoderosas’. De esta manera el INS volvía a realizar el pago a una cuenta que ellos querían.

La estafa se habría iniciado en 2011. Ahora los detenidos pueden ser condenados a pena de prisión de entre 3 y 12 años.