Pardo ha explicado ante representantes de las centrales obreras, banca, seguros y fondos de pensiones que la reforma que plantea el Gobierno se realiza bajo tres principios: equidad, sostenibilidad y cobertura. Añadió que no sólo se trata de “ajustar algunos tornillos flojos para presentar una iniciativa ante el Congreso en el mes de marzo”, señala El Espectador.

OBJETIVOS DE LA REFORMA

El primer objetivo, prosigue, tiene el objetivo de lograr en 2030 una cobertura del 80% en materia pensional, cuando hoy sólo cotizan 7,7 millones de personas, de los 17,2 millones de afiliados que existen. Advirtió Pardo que si no se hacen cambios “el 90% de la población se quedaría fuera del sistema. La alta informalidad laboral dificulta la permanencia en los regímenes. Uno de cada 10 colombianos que trabajan se pensiona”.

Con la reforma, el ministro ha asegurado que no se va a tocar la edad de jubilación, se fortalece el Régimen de Prima Media (RPM) –en manos de COLPENSIONES- y se busca también que el Régimen de Ahorro Individual (RAI) y el RPM no compiten, si no que más bien se complementan. “Se busca igualdad. Que las pensiones altas no sean subsidiadas”.

Otro aspecto importante será la cobertura de la vejez. En 2018 se busca cobijar a 2,4 millones de personas mayores de 65 años; también se quiere dar cobertura a 1,02 millones de mayores sin ingresos, ni ahorros. Pardo hizo recuento del futuro y anunció que según las previsiones, “en 2030 habrá 9,78 millones de personas en edad de pensionarse y 3,3 millones de pensionados. En Colombia mayor estarán 2,93 millones de personas; bajo los Beneficios Económicos Periódicos (BEP), un millón, y con pensión familiar, 55.000”, explicó.

INTERROGANTES

Ahora, como recoge Portfolio, se presentan los primeros interrogantes sobre el proyecto. El diario señala que de deberá precisar el precio de los subsidios de Colombia Mayor dirigido a mayores de 65 años sin ingresos, del Sisbén 1 y 2 y lo mismo acerca del esquema de ahorro BEP y qué repercusión tendrán en las finanzas públicas y en los recursos de financiación. Junto a esto, es necesario aclarar cómo será la transición entre planes y cómo se ajustará para quienes ya lleven años cotizando a pensiones sobre ingresos superiores a un salario mínimo.

Sobre la propuesta ya se han pronunciado las primeras asociaciones y entidades privadas. Así, el presidente de las AFP (ASOFONDOS), Santiago Montenegro, aseguró que la propuesta del Gobierno conllevará una reducción de la cobertura porque “en el régimen de prima media se necesitan 1.300 semanas para pensionarse, mientras que en el privado son 1.150; es decir que en aquél es mucho más difícil jubilarse, y los trabajadores del mínimo ya no tienen la opción de estar en fondos privados”, explicó. También se mostró en desacuerdo con que haya que dar un subsidio pensional de 87 millones de pesos (48.766,8 dólares) a los trabajadores afiliados al sistema, cuantía que corresponde a la cotización sobre un salario mínimo: “No tiene ningún sentido seguir entregando subsidios a los más ricos”, demandó.

Por su parte”, el presidente de FENALCO, Guillermo Botero, señaló que en el debate pensional el sector privado debe tener una mirada social”. Finalmente, se han manifestado el presidente del FASECOLDA (Federación de aseguradores Colombianos), Roberto Junguito y el presidente de la Asociación Bancaria, María Mercedes Cuellar. Ambos destacaron los objetivos del nuevo modelo de protección a la vejez y pidieron que sea respaldado “por todo el mundo”. Sin embargo, los directivos coincidieron en que hay que examinar la sostenibilidad financiera y el funcionamiento de los BEP.
 

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