ARAG ha anunciado su incursión en el segmento de reclamaciones de impagados a través de un nuevo servicio para pequeñas y medianas empresas que precisan apoyo legal para la gestión de sus impagos y recobros, debido al repunte de la morosidad.

La compañía, ante la constatación de que buena parte de las pymes españolas no disponen de los recursos suficientes para afrontar esas gestiones, ha diseñado un servicio a la medida de sus necesidades para realizar la gestión extrajudicial y judicial de deudas, tanto en España como en la Unión Europea.

Una de cada cuatro empresas de pequeño y medio tamaño van a necesitar apoyo de esas características, según sus estimaciones, especialmente las pertenecientes a los sectores de equipamiento del hogar, automoción, textil y construcción.

“Las ventajas de un servicio legal de estas características para las pymes son la reducción media del plazo de pago de las deudas, lo que conlleva un incremento directo en el ‘cash flow’ de la empresa y, por lo tanto, una mejora en su rentabilidad”, explica la compañía.