La compañía también informa de que “antes de ser entregado, todo el material informático ha pasado por un proceso de restauración a valores de fábrica y limpieza, realizado primero internamente y a continuación por una empresa certificadora externa. Todo ello con el objetivo de dejar todos y cada uno de los equipos en condiciones aptas para el uso ofimático”.

La acción se enmarca dentro de la política de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la compañía que trabaja por impulsar proyectos que contribuyan al bienestar general y al apoyo a las personas más desfavorecidas.

Los proyectos presentados por los trabajadores han sido muy variados, pero “todos comparten fines solidarios”. Las cuatro organizaciones que han recibido un mayor número de material informático, ya que así lo requerían, han sido:

- el proyecto “Aula de estudio” – Salesianos Sant Jordi – Plataformas sociales, este proyecto se lleva a cabo en diferentes plataformas sociales de los Salesianos en Cataluña con el fin de “fomentar la igualdad de oportunidades y la reducción del fracaso escolar, ofreciendo un espacio de integración y de crecimiento personal”.

- la Asociación ICEAS. Asociación de cooperación y apoyo social a la integración escolar que “ofrece una educación comprensiva, personalizada e integradora, atendiendo a situaciones de vulnerabilidad, ofreciendo a menores y jóvenes con dificultades familiares, sociales y laborales los apoyos necesarios para su integración”.

- la Asociación Juvenil Barnabitas que trabaja en el barrio de San Juan Baptista en la ciudad de Sant Adrià, en Barcelona, y ofrece un servicio educativo dirigido a niños y jóvenes del territorio desde el año 1995. El material recibido “permitirá a los niños con menos recursos disfrutar de un servicio de soporte y acompañamiento en su proceso de aprendizaje académico”. 

- los Salesianos Burgos-Parralillos para los proyectos  Juan Soñador y Atalaya Intercultural. “Juan Soñador hace realidad el derecho de las personas más necesitadas a una vida más digna, centrándose en los niños, jóvenes, familias e inmigrantes en situación de riesgo o exclusión social; mientras que  la asociación Atalaya Intercultural “trabaja en varias acciones: la búsqueda de empleo, las clases de español y la acogida de gente joven sin papeles para prepararlos para la inserción social y laboral”.