En este contexto, nuestra firma ha puesto el foco en activos hoteleros urbanos de primera calidad, donde la estrategia es firmar contratos de arrendamiento a largo plazo con operadores de primer nivel y con una renta garantizada desde el primer año. Además, la mayor parte de los contratos incluyen un tramo variable en función del rendimiento del hotel, lo cual permite a Dunas beneficiarse del buen momento en el sector turístico en España. A nuestro juicio, el exceso de liquidez de los inversores institucionales ha sobrecalentado el sector inmobiliario en los activos tradicionales, comprimiendo las “yields” en los sectores de oficinas y retail mientras que, a lo largo del último año, el interés se ha centrado en activos vacacionales, generando mucha competencia y reduciendo las rentabilidades. En este sentido, apostamos por el urbano, donde las oportunidades aún son atractivas, especialmente en las principales ciudades de España donde, en el caso de Madrid, los niveles de RevPAR siguen por debajo de niveles de 2007 mientras que en Baleares y Canarias están un 30%-40% por encima.

“En nuestra opinión, en un escenario de tipos bajos, que creemos que va a continuar al menos en los próximos 4-5 años, este tipo de producto es muy atractivo para el perfil de nuestros inversores ya que elimina notablemente el riesgo de ejecución de los proyectos al firmar rentas garantizadas del entorno del 4%-5% desde el primer año y, a la vez, permite beneficiarse del buen desempeño de los hoteles”, explica Rafael de Andrés, socio director de Dunas Capital. “En un momento en el cual la renta fija está distorsionada por los artificialmente bajos tipos de interés y donde es complicado encontrar oportunidades de inversión en renta variable, creemos que este producto es innovador y ofrece a nuestros clientes la oportunidad de invertir en el sector turístico sin asumir un riesgo excesivo y con una rentabilidad atractiva”, concluye.

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