La ley establece que los afiliados al sistema privado de fondos de pensiones podrán retirar la cuarta parte de sus aportes acumulados en cualquier momento, sin necesidad de tener un período mínimo de aportes, para acceder a su primer inmueble propio.

La misma ley también contempla que los afiliados que tengan al menos 65 años puedan optar entre percibir la pensión que le corresponda o retirar el 95,5% de su fondo acumulado para utilizarlo y gestionarlo como crean conveniente.

Los que se decidan por la segunda opción no tendrán derecho a ningún beneficio de garantía estatal y el 4,5% de sus aportes acumulados deberá ser retenido y transferido por la Agencia de Fondo de Pensiones (AFP) al seguro social de salud (Essalud) para financiar las atenciones médicas del afiliado.