Según cuenta hoy Expansión, el proceso se divide en dos fases: en la primera, la que ahora se desarrolla, el bróker ha recibido el mandato de elaborar una cobertura de acuerdo a las necesidades del grupo; cuando finalice el diseño solicitado y Bankia dé su visto bueno, se abrirá la segunda y el objetivo entonces será solicitar ofertas en el mercado asegurador para contratar la cobertura deseada.

El diario recuerda que AON y AIG han trabajado ya conjuntamente con varios bancos españoles para protegerse de los ciberataques. La última operación realizada por ambas firmas es la contratación del seguro de ciberriesgos de CaixaBank.