Su objetivo, reconoce el comunicado, será “liderar el crecimiento de la compañía en su nueva etapa de desarrollo”.

Paralelamente, la entidad ha incorporado al ex director general de Seguros y Fondos de Pensiones, Eduardo Aguilar como consejero independiente. Ambos nombramientos, ya efectivos, habían sido previamente decididos por la Junta General de la Sociedad. 

Con más de 20 años de experiencia en el sector, Antonio Trueba ocupó el puesto de director general de VIDACAIXA desde 2013 y hasta finales de junio pasado. Como representante de esta entidad, llegó a ocupar la Presidencia de la Agrupación de Vida y Pensiones de UNESPA. Tras su sorprendente salida de la compañía propiedad de La Caixa, en el sector se venía especulando desde hace tiempo con su reingreso en un cargo de alta responsabilidad como así ha ocurrido.

En el comunicado de prensa, se remarca que bajo su liderazgo “MEDITERRÁNEO VIDA tiene la vocación de trabajar con las compañías de seguros de Vida y Fondos de Pensiones europeas para maximizar el valor de sus carteras cerradas, reducir sus riesgos y optimizar su capital y balances”. El propio Trueba reconoce en sus primeras declaraciones que, “bajo la presión de las nuevas exigencias de Solvencia II y de los bajos tipos de interés, tenemos una magnífica oportunidad para crear una marca especializada en gestionar y consolidar carteras en run-off”.

Pertenece al consorcio Ember desde junio

MEDITERRÁNEO VIDA era propiedad de Banco Sabadell -tras el proceso de integración de este con Caja del Mediterráneo (CAM)- hasta el pasado mes de junio, cuando fue vendida a un consorcio de fondos liderados por Ember, por 200 millones. Ember es un fondo de largo plazo especializado en la compra de carteras de ahorro.

Desde la propia aseguradora se precisa que MEDITERRÁNEO VIDA “es la única compañía en España especializada en la gestión de carteras de ahorro y rentas en run-off, un mercado emergente de gran potencial en Europa. En este momento administra pólizas de más de 200.000 asegurados y unos activos totales de más de 2.500 millones euros. El Margen de Solvencia a cierre de 2017 superaba el 300% sin régimen transitorio”.