A su juicio, tras superar el trámite actual de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, “la parte fuerte es lo que viene, que es la regulación secundaria que se le llama, que son todos los reglamentos a la Ley pues ahí todavía vendrán muy arduas negociaciones; porque la parte de los detalles, al final de cuentas es la más compleja”, resalta Arias, que apunta asimismo uno de los puntos destacados de la norma: favorece la administración de los riesgos.

Casi a la vez, el vicepresidente de SWISS RE en el país, Pablo Crain, apuntó su impresión de que la nueva ley “beneficiará a las reaseguradoras porque las empresas tendrán que asumir programas de reaseguro más completos”. Expresó también que, aunque faltan dos años para que la normativa entre en vigor, se prevén cambios en el cálculo de las reservas y el capital mínimo de las aseguradoras, lo que llevará a que “algunas compañías necesiten más capital y reaseguro”.

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