Según desvela A.M. Best en un informe sobre el mercado de Seguros Generales de Estados Unidos, el impacto del huracán Sandy ha sido evidente en los resultados del sector, con una estimación de pérdidas de suscripción para  la industria que aumenta en 26.000 millones de dólares en el cuarto trimestre del pasado año, y un beneficio neta que empeora en 10.000 millones.

Pese al impacto de este siniestro, la agencia observa varios indicios que apuntan a una posible mejora de los resultados en 2013. “Las primas netas suscritas siguen aumentando. El entorno de precios se espera que mejore en 2013, a pesar de que el aumento de tarifas puede ser de menor magnitud”, anticipa la agencia.

El continuado débil entorno macroeconómico, los rendimientos de inversiones persistentemente bajos y la pérdida de reservas seguirán siendo desafíos para las compañías de seguros No Vida, pero A.M. Best cree “que la industria en general está suficientemente capitalizada para superarlos”.

El segmento de líneas personales mantiene una perspectiva estable. En seguros comerciales y de empresas, sin embargo, la perspectiva seguirá siendo negativa en 2013. “El sector del reaseguro mantiene su perspectiva estable apoyado por la continua fuerte capitalización ajustada al riesgo, las prácticas empresariales prudentes en gestión del riesgo y un entorno de precios relativamente estables en una amplia gama de clases de negocio”.