El terremoto de magnitud 6.1 sacudió el pasado 12 de mayo una región ligeramente poblada de Panamá cerca de la frontera con Costa Rica. La agencia que espera que los daños a las infraestructuras y a las viviendas sean limitados y permanezcan concentrados en las provincias más cercanas al epicentro, donde la penetración de los seguros es baja. Por lo tanto, no se prevén grandes siniestros en el sector asegurador del país.

Aunque todavía es demasiado pronto para medir el total de las pérdidas económicas o aseguradas derivadas de este evento, la agencia espera que las pérdidas netas después del reaseguro tengan un impacto marginal en los resultados, debido a la conservadora retención del riesgo de catástrofe entre las aseguradoras.