Las nuevas normas contables “aportarán consistencia y valores relacionados con el mercado a la contabilidad de seguros”, dice la agencia que, además, recuerda que los informes financieros de las aseguradoras varían de un país a otro así como en función de los productos, entre otros factores.

No obstante, la agencia no espera que el estándar tenga un impacto a corto plazo en las calificaciones crediticias, ya que no cambia la economía subyacente de una aseguradora, aunque utilizará los datos que proporcione el nuevo sistema en el proceso de calificación.

El Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) ha fijado la entrada en vigor de la normativa NIIF 17 para los ejercicios fiscales que comiencen el 1 de enero de 2022, tras la petición de la industria de más tiempo para adaptarse.

“La implementación será un ejercicio exigente, especialmente para las aseguradoras de vida. Romperá el vínculo explícito con los rendimientos regulatorios de los estados financieros de las aseguradoras y pondrá, por primera vez, un conjunto coherente de medidas orientadas al valor en las cuentas primarias sujetas a una auditoría completa”, explica Tony Silverman, director asociado de análisis de AM Best.

“En el segmento de Vida también es probable que cause un alejamiento sustancial de la referencia a los informes suplementarios o los datos de Solvencia II para comunicar estas medidas”, puntualiza.

En cuanto al ramo de No Vida, la agencia reconoce que todavía existe “un cierto grado de incertidumbre en cuanto a si grandes partes del sector de reaseguros no relacionados con vida informarán según el Enfoque de asignación de primas (PAA) o el Enfoque de construcción”. En el primer caso, los contratos “estarán sujetos al descuento de las reservas, la notificación de un margen de riesgo explícito y una reserva de prima no vencida neta de los costos de adquisición diferidos”, concluye.